viernes, 25 de octubre de 2013

Página 2

Aquí vengo para presentaros la segunda página de mi novela Los 4 elementos que espero que os guste.
Para que lo sepáis, cada vez que ponga una nueva página, al principio pondré el último párrafo de la página anterior para que nadie se pierda.


                                                     Página 2


Cuando se cansaron de patear todo su cuerpo se marcharon dejando a Marcos tirado en el suelo amoratado y sangrando.
Le costó varios minutos levantarse debido al dolor que sentía por todo el cuerpo, cuando lo hizo cogió su mochila, se la colgó al hombro y fue cojeando a su casa, aun con esa sensación dentro de el.

Sus padres se encontraban trabajando, lo hacían hasta ya entrada la noche.
Entró en su casa, ahora que los golpes se habían enfriado, le dolía aun mas, pero seguía sin importarle, entro en el salón, era amplio, en el centro había dos sofás blancos que apuntaban a una televisión, en una esquina se encontraba un sofá con una mesita y una lamparita donde se solían sentar a leer sus padres, también había una mesa con varias sillas, y una estantería llena de libros..
Marcos dejo la mochila en su habitación, y fue al baño a limpiarse las heridas. cogió alcohol para desinfectárselas y unas cuantas gasas y se puso frente al espejo.
Fue entonces cuando alguien pasó por delante de la puerta y se le quedó mirando impresionado. Era Carlos, su hermano mayor.
- Que coño te ha pasado-. Dijo cuando salió de su asombro cogiéndole la cara y examinando las heridas. Carlos siempre había sido muy protector con Marcos, y nunca había dejado que nadie le hiciera daño.
- No ha pasado nada tranquilo-. Marcos apartó la cara y empapó una de las gasas en alcohol, la sensación que había sentido antes,seguía ahí pero se hacia menos presente que cuando había surgido.
- Ha sido ese Sergio y sus matones otra vez verdad-. No necesitaba que Marcos le contestara, ya que sabia la respuesta.- Te juro que mañana se enteran-. Carlos parecía cabreado, y Marcos sabia que lo estaba.
- Déjate de tonterías Carlos-. Intentó calmarlo, aunque sabia que eso seria inútil.- A sido mi culpa, esta vez me e enfrentado a ellos-.
Su hermano le miró incrédulo, no se podía creer lo que le acababa de decir.
Marcos le contó todo lo que había pasado, lo que había sentido para enfrentarse a ellos y que le impulsó a hacerlo. Carlos le escuchaba interesado, siempre se habían contado todo el uno y el otro, no eran los típicos hermanos, pasaban la mayor parte del tiempo juntos sin pelearse ni discutir por cualquier tontería.
-¿Entonces dices que sentiste que algo dentro de ti ardía-. Preguntó interesado, Marcos asintió aun curándose las heridas,haciendo muecas de dolor cada vez que la gasa empapada en alcohol tocaba su piel. Carlos no dijo nada mas, simplemente se quedó allí como si lo examinara, Marcos tenia la sensación que su hermano le miraba de una forma extraña.
-¿Te pasa algo?-. Marcos no podía aguantar mas esa mirada clavándose en el. Carlos negó con la cabeza y sonrió
- Papá y mamá están apunto de llegar-. Informó alejándose del baño.- Intenta disimular esas heridas todo lo que puedas o te la cargarás-. Sus padres, ese día saldrían antes de trabajar.

Pasaron unos minutos mas hasta que consiguió que el labio le dejara de sangrar, pero la mejilla izquierda comenzaba a amoratarse, y eso iba a ser imposible ocultarlo. Cuando hubo acabado guardó cada cosa en su sitio y se encerró en su habitación a escuchar música. Al poco rato escucho la puerta de la entrada, sus padres acababan de llegar. Apagó la radio y salió al salón, sus padres tenían dibujadas sus sonrisas en los labios, que se esfumaron en cuanto vieron a su hijo.
-¿Que te ha pasado hijo?-. Le dijo su madre cogiéndole la cara como había hecho su hermano, que en ese momento salia también de su habitación. Su madre era una mujer alegre y muy positiva, demasiado pensaba Marcos en ocasiones, llevaba su pelo rubio de media melena recogido en una coleta y su mirada era de preocupación.
- Nada, me he pegado en el instituto-. Marcos no había contado nada a sus padres sobre el acoso que sufría.
- Mentira-. Dijo su hermano detrás suya, Carlos nunca le había delatado cuando había hecho algo malo y siempre se habían apoyado.- Marcos, ya esta bien de mentir, cuéntales lo mismo que me has contado a mí-. Su mirada transmitía seguridad, y el enfado que empezaba a sentir por su hermano al haber dicho eso se esfumó al momento.

Y eso hizo, Marcos pasó a relatarles la misma historia que le había contado a su hermano, que escucharon con interés, y al igual que cuando se lo contó a Carlos notó ciertas miradas extrañas, Marcos no las hizo caso, el dolor que sentía en todo el cuerpo le podían estar haciendo ver cosas que no había.

Cuando terminó sus padres le mandaron a descansar y eso hizo, se volvió a meter en su habitación, se puso el pijama y se tumbo, le costó coger la postura correcta para que el cuerpo le doliera lo menos posible, no paraba de pensar lo que había sentido, y con ese pensamiento se durmió.



Fin de la página 2 espero que os haya gustado tanto como a mi escribirla y nos vemos mañana ;)

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