sábado, 26 de octubre de 2013

Página 3

Aquí vengo un día mas para dejar la siguiente página de la novela ''Los 4 Elementos''
Espero que os guste



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Y eso hizo, Marcos pasó a relatarles la misma historia que le había contado a su hermano, que escucharon con interés, y al igual que cuando se lo contó a Carlos notó ciertas miradas extrañas, Marcos no las hizo caso, el dolor que sentía en todo el cuerpo le podían estar haciendo ver cosas que no había.
Cuando terminó sus padres le mandaron a descansar y eso hizo, se volvió a meter en su habitación, se puso el pijama y se tumbo, le costó coger la postura correcta para que el cuerpo le doliera lo menos posible, no paraba de pensar lo que había sentido, y con ese pensamiento se durmió.
Cuando despertó ya había anochecido, por un momento se había olvidado de lo ocurrido a la tarde e intento levantarse de la cama como de costumbre y un pinchazo le recorrió todo el cuerpo que hizo retorcerse de dolor. Después de eso trató de levantarse mas despacio, le costo mas de un minuto hacerlo. Ahora le dolían mucho mas los golpes y la cara sentía que le ardía debido a las heridas. Escuchó las voces de sus padres y su hermano en el salón, no entendía muy bien lo que decían, pero al parecer estaban hablando en voz baja por alguna razón que el desconocía. Entre abrió la puerta de su habitación y pudo escuchar mas claramente lo que decían.
- No podemos arriesgarnos de esa manera-. decía su padre, parecía algo alterado.- ¿Y si solo a sido la adrenalina del momento?
- Los tres sabemos que no ha sido nada de eso-. Le contradecía su madre.- Ha despertado y tiene que saberlo cuanto antes-.
Marcos no pudo esperar mas y decidió abrir la puerta. Los tres se callaron al momento y le miraron intentando disimular
-¿Estas mejor hijo?-. Le preguntó su padre intentando disimular.
- Ehh...si, gracias-. Contestó Marcos mirándoles extrañado,¿de que estarían hablando, y que le estarían ocultando? decidió no decir lo que acaba de escuchar
- Te noto extraño hijo-. Observó su madre extrañada.- ¿Seguro que estas bien?-. Este asintió esbozando una sonrisa, produciéndole dolor en las mejillas.
Decidieron no seguir hablando del tema, durante la cena, Marcos mientras comía no paraba de preguntarse de que habrían estado hablando, sentía que de vez en cuando se seguían dirigiéndose miradas extrañas, pero decidió no decir nada, ya que simplemente podía ser cosa suya. Después de la cena este decidió irse a dormir, se encontraba demasiado dolorido y quería que aquel día se acabase cuanto antes, mañana seria otro día.
En seguida se sumió en un profundo sueño, y en ese sueño aparecía un recién nacido en medio de un bosque, alrededor suya parecía haber ardido.
Se despertó con el sueño en la cabeza, no paraba de darle vueltas, había tenido sueños raros, pero aquel le despertó cierto interés.

Desayunó con el sueño en la cabeza, a parte de la conversación que la noche habían tenido su familia. ¿Quien había despertado, y porque seria tan importante?
Cuando hubo desayunado se vistió, colocó su mochila y salió dirección al instituto cojeando y aun dolorido, pero Marcos sabia que después de aquella agresión sabia que le dejarían en paz unos días.
Ya caminando por la calle una voz le hace estremecerse de pies a cabeza, al girarse ve a unos metros de el a un hombre vestido de una manera muy extraña. Llevaba una gabardina que le llegaba a los pies y una capucha le tapaba la cara.
Algo dentro de Marcos le gritaba que se alejara de el lo antes posible, y eso hizo, se dio la vuelta y salió corriendo, sabia que no le seguía pero incomprensiblemente seguía corriendo, y no paraba correr hasta saber que estaba muy lejos de aquel extraño, a pesar de que el cuerpo le estaba suplicando a través de pinchazos de dolor que parase.
Mientras corría no paraba de preguntarse quien seria aquel tipo y que querría de el.

Siguió corriendo durante unos minutos, las sienes le palpitaban, nunca había sentido tanto miedo como en aquel momento, problemas que el tenia sobre la conversación que le habían ocultado su familia la noche anterior se había esfumado y ahora solo quería huir.
Subió una calle a toda velocidad, la gente que se cruzaba se le quedaba mirando extrañado, pero eso a Marcos no le importaba, doblo la esquina de la floristería por la que tantas veces había pasado por delante. Al instante se maldijo a si mismo por haber hecho eso, ya que donde se había metido era un callejón sin salida. Los nervios y el miedo le habían jugado una mala pasada.
Se quedó mirando la pared unos segundos, y finalmente se echo a reír.
¿Por que corría? seguramente aquel hombre ni siquiera le había mirado a el. Seguía riendo al imaginar la cara de aquel extraño al ver a un adolescente huir de el. Se relajó y se dio la vuelta para seguir su camino al instituto.
El corazón se le paró durante un instante. Allí estaba, en la entrada del callejón aquel extraño del que había huido. Marcos se pegó a la pared sin poder reaccionar.
- Hace tiempo que te buscaba Marcos-. Dijo el extraño mientras se iba acercando, su voz le hacia estremecerse por completo, era fría y escalofriante.
Marcos no podía pensar, ni reaccionar. ¿Quien era el, y que quería de el?
-Ahora no lo sabes, pero eres una persona muy especial-. Marcos no podía verlo debido a la capucha que le tapaba la cara, pero sin saber por que sabia que aquel hombre estaba sonriendo.- Ven conmigo y déjame mostrártelo-. Seguía acercándose y no parecía querer detenerse hasta estar a unos metros de el.
- Qui...¿Quien eres?-. Pudo gesticular tartamudeando. A cada paso que aquel extraño daba, su miedo aumentaba.
-¿Que quien soy?-. Ya estaba a menos de dos metros de Marcos y se paró por fin, el joven respiro hondo y pudo tranquilizarse un poco.- El que te puede ofrecer un poder ilimitado si te unes a mi-.
¿Poder ilimitado? a Marcos le daba vueltas la cabeza, su mente ahora trabajaba lo mas rápido posible, ¿a que se refería con eso de poder ilimitado?
El extraño no dijo mas solo extendió el brazo tendiéndole la mano.
Marcos le miró de arriba abajo, ¿por que iba a hacer caso a un chalado? el joven negó con la cabeza, aun con miedo.
- Bien, pues solo queda otra salida-. A toda respuesta, el extraño hizo aparecer una espada que rápido levantó y apunto con ella el cuello de Marcos.- No me dejas otra opción-.
Marcos se quedó blanco como la cal, al ver todo aquello, aun así su mente seguía pensando con rapidez, aunque solo para hacer preguntas ¿De donde había sacado la espada?¿como no la ha podido ver antes?

Marcos sabia que iba a morir, siempre había creído que no tenia miedo a la muerte, pero ahora que estaba tan cerca no podía dejar de suplicar en silencio que no lo hiciese. Algo dentro de el sabia que seria inútil, hacer esas súplicas en voz alta, sabia que iba a morir, cerró los ojos y esperó la estocada.


Fin de la página 3, espero que os haya gustado, y nos vemos mañana

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