martes, 29 de octubre de 2013

Página 6

Y seguimos con la página 6, como siempre digo, espero que os guste, y bueno no me voy a enrollar demasiado, aquí os la dejo.



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- Marcos, al principio de esta conversación te he hecho una pregunta-. Dijo la mujer rubia.- ¿Te unirás a nosotros?

Le empezó a dar vueltas a la cabeza ¿Por que iba a fiarse de aquella extraña? pero por otro lado también se lo proponía su familia, siempre habían querido lo mejor para el, estaba muy confuso por todo aquello, por un lado pensaba que seria lo mejor, habían estado esperando a el (y a tres personas mas), para que juntos, se deshicieran de la oscuridad, pero por otro lado no paraba de repetirse que aquello era una locura, finalmente levantó la cabeza y asintió seriamente.
Todos sonrieron a la vez, a momento, la desconocida mujer mando cerrar los ojos y eso hizo.
Al momento sintió un cosquilleo en el estómago como si se acabara de montar en la montaña rusa.
-Hemos llegado-. Dijo la voz suave de la mujer, Marcos incrédulo abrió los ojos, y tubo que sujetarse a su hermano para no caerse.- Bienvenido, a la ciudad de los Elementos-.
Se encontraban en medio de una plaza llena de gente, todos vestían con túnicas de colores vivos, nadie parecía haber percatado su presencia.

Marcos miró al suelo y vio que estaban dentro de un círculo de diversos símbolos.
Cuando el joven comenzaba a reponerse de lo que acababa de experimentar por primera vez los otros cuatro comenzaron a andar entre la gente, Marcos les siguió no muy por detrás de los demás.
Estaba fascinado por todo lo que veía, los edificios de la ciudad habían sido cambiados por casas que al igual que las ropas de las gentes, eran de colores vivos. Las calles de aquella ciudad eran anchas y muy transitadas, había puestos ambulantes por las calles y los niños corrían contentos.
Marcos no paraba de mirar con mucho interés, quería recoger cada uno de los pequeños detalles, para no dejarse nada por ver, pudo ver, gente hablando tranquilamente, fuentes, señoras intentando ahorrarse algunas monedas en la compra, mientras miraba todo aquello hubo algo que le llamo la atención mas que otras cosas, Una enorme muralla se levantaba en lo alto de una colina, se podía ver detrás de ella varias torres.
-Esa es la fortaleza de los guardianes-. Le dijo su hermano que se había colocado a su lado. Este asintió y siguió quedándose con todos y cada uno de los detalles.
- La mujer esa-. Preguntó señalando con la cabeza a la mujer que les había recogido en el descampado.
- Si, es una elfa-. Contesto Carlos leyéndole la mente.- Es una de las pocas que colabora con los guardianes-. Marcos se quedó con la boca abierta, ya se le había pasado por la cabeza, pero se negaba a aceptar aquella idea.
En aquel momento se le pasaban muchísimas preguntas por la mente, pero decidió no hacerlas, ya las iría haciendo poco a poco para no acabar agobiando a su hermano.

Continuaron andando un rato mas, siempre por calles principales donde había mas gente, estuvieron el resto del trayecto en silencio, empezó a preguntarse si la elfa le gustaría hablar o preferiría el silencio, mientras andaba a Marcos se le ocurrieron miles de preguntas estúpidas que podía hacerle a un elfo, una especie que hasta ese momento creía que eran seres de cuentos de fantasía.
La elfa se paró delante de una casita pequeña en mitad de una calle, Marcos supuso que habían llegado, y no se equivocaba, estuvo plantada delante de la puerta, y al cabo de unos instantes la puerta se abrió y al otro lado vio a un hombre mayor de pelo blanco atado con una coleta. Uno a uno fueron pasando, cuando Marcos se acerco a aquel hombre, no pudo evitar fijarse en sus ojos, eran al igual que su pelo, blancos, al instante comprendió que era ciego. Pero extrañamente, el joven se sintió observado por el hombre.
- Así que este es el joven elegido-. Dijo antes de quedarse en silencio, una vez mas Marcos tuvo la sensación que era observado, y eso era lo que parecía, fruncía el ceño como si estuviese intentando mirar a través de el, como si realmente viera.- Su alma es pura-. Dijo por fin.- A pesar de su miedo interior, es una persona muy fuerte, y valiente, lo único que tiene que hacer es confiar en si mismo, y podrá llegar a donde se lo proponga-. Marcos, al igual que los demás le escucharon atentamente.
Su madre iba a decir algo pero para sorpresa de Marcos el anciano le mando callar con un movimiento de la mano.
- Valla...-. El viejo parecía sorprendido por algo que había descubierto.- Tiene un gran poder...Nunca había visto algo así-. Hubo un largo silencio en el que nadie se atrevió a decir nada.- Definitivamente, Marcos, es el hijo del fuego, y sus poderes han despertado por si solos.
El joven noto un alivio entre los presentes, algo que el no entendió el por que.¿Y como que poderes?, lo que el entendió con esas palabras fueron que no solo era el hijo del fuego, si no que tenia poderes...¿Que poderes?
Entonces se dio cuenta de que aquello era de lo que hablaban la noche anterior su familia, y eso era lo que le estaban ocultando pero ¿por que?


Gracias a toda esa gente que lee mi novela (que se que estáis ahí) y bueno espero que sigáis por aquí cada día

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