domingo, 27 de octubre de 2013

Página 4

Aquí os traigo como cada día una nueva página de mi novela, esta vez con la cuarta página que espero que disfrutéis al leerla como yo lo hice al escribirla. espero que os guste


                                                      Página 4




 Marcos sabia que iba a morir, siempre había creído que no tenia miedo a la muerte, pero ahora que estaba tan cerca no podía dejar de suplicar en silencio que no lo hiciese. Algo dentro de el sabia que seria inútil, hacer esas súplicas en voz alta, sabia que iba a morir, cerró los ojos y esperó la estocada.

Pero eso nunca ocurrió, y ruido de choque de metales, lo sobresaltó, no se atrevía a abrir los ojos, en su mente aun persistía la imagen de una espada pegada a su cuello.
Podía oír mas ruidos de metales, Marcos se preguntaba si eso era lo que se oía cuando ibas a morir.
- ¡ Marcos, abre los ojos de una vez!-. Esa voz la reconocía demasiado bien, era la de su hermano,¿era producto de su imaginación, o realmente lo había escuchado? decidió hacer caso y los abrió, no podía creerse lo que estaba viendo en aquel momento.
Si había sido su hermano quien había hablado, y ahora sostenía en ristre una espada, y peleaba a muerte con aquel extraño.
- ¡Corre Marcos!-. Le gritó Carlos, sin apenas mirarle puesto que no podía dejar de esquivar los golpes que su rival le asestaba una y otra vez con una velocidad sobrenatural.- Vete a casa, y no mires atrás-.
Marcos seguía sin poder moverse, aquello que estaba viendo era algo demasiado subrealista para ser cierto, pero lo estaba presenciando el mismo con sus propios ojos.
Carlos dio un empujón a su rival dejando un pasillo para que Marcos pasara, y este lo aprovechó, y corrió a su casa.

Cuando iba a entrar, se dio cuenta de que no tenia la mochila, pero eso poco importaba ahora, acababa de dejar a su hermano, en una lucha a muerte con espadas con un extraño vestido de negro. No paraba de preguntarse si aquello realmente lo había visto.
Se extrañó al ver a sus padres en casa, se les notaba nerviosos, pero pareció que se tranquilizaron en cuanto vieron a su hijo.
- Creíamos que te había pasado algo-. Dijo su madre abrazándole, su padre les miraba desde el otro lado del salón.
- ¿Por que me iba a pasar algo malo mamá?-. Preguntó respondiendo al abrazo que le daba, decidió callarse lo que acababa de vivir, puesto que ni el mismo se lo creía.
- Siéntate hijo-. Le indicó su padre mientras el mismo se sentaba en uno de los sillones.- Tenemos que contarte algo-.
Marcos les miró extrañados pero no rechistó, se sentó y esperó a que hablaran.
- Sabemos lo que acaba de pasar-. Marcos no se lo podía creer, su padre tendría que estar hablando de otra cosa, entonces le vino a la cabeza.
- Si no he ido al instituto hoy es por que me encontraba mal y...-. Mintió.
- No se trata de eso Marcos y lo sabes-. Le interrumpió su madre sujetándole la mano mientras sonreía, sus ojos marrones se cruzaron con los de Marcos.
En ese momento, Carlos entró en casa, Marcos se quedó mirando a su hermano, ya no portaba la espada, pero sangraba de un brazo.
- Tenemos que irnos ya-. Informó.- He conseguido despistarlo pero no por mucho tiempo-.
- ¿Que coño esta pasando?-. El joven estaba mas confuso que nunca, miro a sus padres que se habían puesto de pie.
- No hay tiempo Marcos, te lo contaremos por el camino-. Su madre le miraba, y eso le tranquilizó
- ¿Y donde vamos?-.
- Lo sabrás cuando lleguemos-. Le contestó su padre ya abriendo la puerta.
Le extrañó que no hiciesen maletas ni nada para ese sitio al que iban, pero no rechistó ni preguntó mas, su familia parecía nerviosa y prefirió no entretenerlos mas con sus preguntas.
Permanecieron en silencio durante unos minutos, pero finalmente fue su madre la que hablo.
- Esto que te vamos a contar te parecerá difícil de creer-. Comenzó.- No somos tu familia-. Esa frase la recibió como un puñetazo en el estomago.
- ¿Soy adoptado?-. Se atrevió a preguntar.
- No, nada de eso-. Rió su padre, pero de inmediato volvió a ponerse serio.- Nosotros formamos parte de una organización que trata de defender a los cuatro elementos-. Marcos conocía esos cuatro elementos, agua, fuego, tierra y aire.- Mas concretamente, a los hijos de los elementos-.
- Nos llamamos los guardianes-. Continuó su hermano.- Y desde hace siglos hemos luchado contra un quinto elemento. La oscuridad-.
- ¿A donde queréis llegar?-. Preguntó Marcos puesto que no entendía nada de lo que querían decir.
Continuaban andando por las calles de la ciudad. El joven no sabia a donde se dirigían simplemente les seguía sin preguntar a donde.
- Marcos-. Su madre hizo una pausa antes de dar la noticia.- Tu no naciste del vientre de una mujer-. No sabia como reaccionar ante esa noticia, pero sin saber por que, una idea se le pasó por la mente, y si.....
- Eres el hijo del fuego-. Su padre contestó a la duda que le rondaba por la mente.
- ¿Que soy quien?-. Preguntó incrédulo.
- Se que es difícil, pero lo eres Marcos-. Dijo Carlos.- Y nuestra misión, desde que naciste a sido protegerte
- ¿Y por que no me lo dijisteis desde el principio?-. Preguntó, barajando la opción de que aquello fuese verdad.
- Eso no somos nosotros los que tenemos que contestar a esa pregunta-. Le dijo su padre, colocándole la mano sobre el hombro.- Hemos llegado.


Fin de la cuarta página, como he dicho antes espero que os haya gustado y nos vemos mañana con la quinta página de ''Los 4 Elementos''


No hay comentarios:

Publicar un comentario