Toni
cogió una flecha de su carcaj y la colocó en el arco tensando la
cuerda, respiró hondo y la soltó, esta salió despedida directa a
la cabeza del guardián de la oscuridad que estaba en cabeza, pero
este la esquivó con facilidad, sin ver si quiera la trayectoria de
la flecha ya tenía tensada una segunda, que soltó sin esperar un
segundo, esta si dio en el blanco y uno de ellos cayó al suelo,
muerto con una flecha clavada en el pecho, sus compañeros gruñeron
furiosos y comenzaron a correr hacía ellos. El combate comenzaba.
El
encontronazo fue mas violento de lo que Marcos había pensado, uno de
ellos le atacó con una estocada directa a la cabeza, que paró con
su espada, pero la fuerza le hizo retroceder unos pasos hacía atrás.
A continuación el enemigo lanzó otras dos estocadas, que tuvo que
esquivar saltando a un lado, por el rabillo del ojo vio a Ruth, a
ella le iba mucho mejor, dado que con sus poderes creaba escudos de
agua que resistían con facilidad las estocadas de su contrincante.
Marcos lamentó no haber podido manifestar sus poderes, en el momento
en el que esquivaba otro ataque de su oponente, esta vez estuvo mas
cerca de recibir un corte de gravedad en el estómago, vio como Toni
manejaba a la perfección la situación, y a su contrincante le
estaba costando seguirle el ritmo, a ese ritmo, su compañero
acabaría su combate pronto, mientras que Meg había sido herida en
un brazo, pero se mantenía firme.
Tuvo
que agacharse para esquivar una estocada mortal dirigida al cuello,
con un grito se abalanzó atacando a su contrincante, pero este paró
el golpe con facilidad, sus miradas se cruzaron unos segundos antes
de que su enemigo le empujara, haciéndole tropezar y caer al suelo,
acto seguido tuvo que verse obligado a rodar por el suelo lleno de
cristales rotos para esquivar la estocada que le lanzaba se levantó
en seguida y saltó hacía atrás, demasiado lento, la espada del
enemigo le hizo un corte en el estómago, una mueca de dolor se
dibujó en su rostro, llevándose la mano a la herida, no parecía
profunda, pero notaba como le quemaba por dentro. El rostro de Marcos
se endureció, agarró con fuerza la empuñadura y se lanzó hacía
su oponente, haciéndole retroceder, empezó a alternar estocadas y
patadas sorprendiendo a su enemigo que paraba los golpes con cierta
dificultad, pero aun no conseguía herirlo.
Mientras
tanto Toni, Meg y Ruth, ya habían acabado con sus contrincantes, que
ahora yacían en el suelo inertes, y ahora miraban el combate de su
amigo, ya que Adam no les dejaba involucrarse.
Un
nuevo corte en el brazo le hizo retroceder unos pasos, estaba
furioso, no podía ser posible que fuera a morir en su primer
combate, un combate que ni siquiera pertenecía a una batalla. Se
sentía ridículo mientras se examinaba la herida, parecía ser mas
grave que la del estómago, los fallos que estaba cometiendo se
debían a que no paraba de preguntarse por que el no había podido
manifestar sus poderes.
-
¡Céntrate Marcos!-. Escuchó Niva a lo lejos, parecía que le había
leído la mente,
¿Como era posible que en un combate de vida o muerte, el estuviera
pensando en otras cosas? Marcos volvió a la realidad, una realidad
en el que su contrincante, corría hacía el con la espada en alto,
saltó a un lado para esquivar el golpe, agarró con firmeza la
espada y soltó una estocada acertando en las costillas del enemigo
que gimió de dolor, este le miró con rabia y volvió a atacar,
Marcos ahora mucho mas tranquilo agachó la cabeza con rapidez, y
lanzó la espada hacía el pecho,esta se clavó unos centímetros
antes de que saltara hacía atrás. Esta vez era el joven quien
dominaba el combate, y le estaba gustando, sus heridas le seguían
quemando pero resistía con firmeza. El enemigo seguía atacando y
cada vez lo hacía con mas violencia descuidando la guardia, Marcos
se aprovechó de la situación, y cuando tuvo la ocasión le clavó
la espada en el estomago, una mueca de sorpresa se le dibujo en el
rostro de su enemigo, su vida se fue apagando hasta caer al suelo sin
vida. El joven respiró hondo al ver el cuerpo muerto de su
contrincante a sus pies, y su espada manchada de sangre, había
disfrutado con aquel combate, y mucho mas al ver a su enemigo muerto,
era un pensamiento que lo aterrorizaba. Se dio la vuelta sonriendo
mirando a sus compañeros y al resto de guardianes, al dar el primer
paso hacía ellos le fallaron las fuerzas y cayo al suelo, había
perdido demasiada sangre, a parte de los dos cortes había sufrido
numerosos mas debido a los cristales del suelo.
-
¡Marcos!-. Escuchó la voz de Ruth, pronto vio su rostro preocupado
delante suya, le empezó a zarandearlo intentando hacerle reaccionar.
La joven se salió del plano para dejar paso al rostro de Niva,
también parecía preocupada, aunque la notaba mas tranquila.
-
Marcos, escúchame-. Comenzó a decir el hada.- Quiero que estés
completamente quieto-.
-
No te preocupes, estoy bien-. Intentó incorporarse pero Niva se lo
impidió, y no tuvo mas remedio que quedarse donde estaba.
Una
sensación que ya había sentido anteriormente recorrió todo su
cuerpo, notaba como sus heridas se estaban sanando debido a la magia
que le estaba transmitiendo Niva, cerró los ojos disfrutando de
aquella sensación, cuando esa fuente de energía cesó, sabía que
sus heridas se habían curado por completo.
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