Una
sensación que ya había sentido anteriormente recorrió todo su
cuerpo, notaba como sus heridas se estaban sanando debido a la magia
que le estaba transmitiendo Niva, cerró los ojos disfrutando de
aquella sensación, cuando esa fuente de energía cesó, sabía que
sus heridas se habían curado por completo.
-
La herida del estómago ha sido fácil-. Comenzó a decir mientras
Niva ayudaba a levantarse a su amigo, este notó un pinchazo en el
brazo.- Pero la herida del brazo era muy profunda, te la he
conseguido sanar en gran parte, pero me temo que el resto se tiene
que curar solo-. Dijo sacando un trozo de tela y atándolo en su
brazo tapando la herida.
-
Menos es nada-. Dijo ya de pie observando la herida ahora tapada con
un trapo.
-
Debemos continuar-. Informó Adam detrás de Niva.
En
seguida todos se pusieron en marcha hacía su destino, en su camino
se encontraron mas cuerpos carbonizados , el general y el hada,
parecían cada vez mas extrañados.
-
No encuentro ninguna explicación ante todo esto-. Dijo pasando al
lado del cadáver de un hombre, al que le habían quemado gran parte
del rostro.
-
Todo esto es muy extraño-. Niva no dejaba de mirar a su alrededor,
Marcos nunca le había visto tan preocupada.
-
Pronto descubriremos que hay detrás de todo esto-.
-
Ahora mismo lo descubriréis si ese es vuestro deseo-. Escucharon
detrás de ellos, su voz era siniestra, todos se volvieron a la vez y
todos palidecieron al ver la escena, al final de la calle un grupo de
seres extraños cortaban el paso , presidiendo aquel grupo un hombre
alto vestido de negro les miraba con una siniestra sonrisa, Marcos
dedujo que aquel era quien había hablado. Sin que nadie lo ordenara
todos se dieron la vuelta para echar a correr, pero otro grupo ya les
cerraba el camino por el otro lado, estaban encerrados.
-
Nos han tendido una trampa-. Dijo para sí Niva, Marcos había podido
escucharla y se puso a temblar, el miedo había aumentado
notoriamente, instintivamente se juntó a sus compañeros sin saber
que hacer.
-
Una jugada muy astuta Verorg-. Dijo Adam lo suficientemente alto para
que lo escuchara, asique aquel erá Verorg, el objetivo que tenían
que eliminar.- No esperaba menos de ti-.
-
No pensé que matar al resto de los hijos de los elementos fuera tan
fácil-. Dijo con una sonrisa siniestra.
-
A que te refieres que el resto de los hijos-. Aquellas palabras de
Verorg extrañaron a todos los presentes.
-
Aqua, Terram, A’ris, os presento a vuestro compañero, Ignis-. Dijo
señalando al grupo de enfrente, Marcos palideció por un segundo
¿Ignis? Ignis era el, todos se giraron para ver que a la cabeza del
otro grupo un joven de la edad de los hijos, les miraba con sonrisa
siniestra, llevaba un traje negro con rasgos rojos.
-
¿Como es posible?-. Adam parecía igual de sorprendido que los
demás, el general seguro de si mismo había desaparecido.
-
¿Acaso pensabais que vuestro plan de reunir a los cuatro hijos os
había salido redondo?-. Preguntó, su sonrisa hizo estremecer a los
presentes, incluso Niva parecía sorprendida. Marcos no entendía
nada, si aquel extraño era Ignis ¿quien era el, y que pintaba en
aquella historia?.- Os equivocasteis al recoger a aquel joven-. Sabía
que se refería a el, ¿Que estaba pasando? No dejaba de mirar a su
alrededor, sus compañeros le miraban sin comprender nada, un brillo
extraño en los ojos de Ruth le hizo que se fijase en ella.
-
¿Y como se que lo que dices es cierto?-. Preguntó Adam, era cierto,
puede que estuvieran fingiendo para meter el miedo a los guardianes
de la luz, un rayo de esperanza despertó dentro de Marcos, al fin y
al cabo aun había posibilidades de que el fuese el hijo del fuego.
Aquella
chispa de esperanza se desvaneció al ver, como el extraño joven
creaba con sus propias manos una bola de fuego y la lanzaba a un
coche que se encontraba cerca de el grupo.
Todo
lo que le habían contado, había sido todo una mentira, el no era
Ignis, el no era el hijo del fuego, ¿Que había del poder que el
viejo sabio había visto en su interior?¿Y todo lo que le habían
contado acerca de su pasado? Por su cabeza le pasaban miles de
pensamientos, todos relacionados con lo mismo, toda su vida había
girado siempre en torno algo que no era cierto.
-
¿Te parece bien esa demostración?-. Preguntó Verorg con sonrisa
maligna, una sonrisa que hizo temblar a los cuatro jóvenes.
-
Preparad los arcos-. Indicó Adam a los suyos, Niva hizo le indicó a
Toni que sacara también el suyo, con todo lo que había pasado en
tan poco tiempo le había dejado descolocado, pero en seguida preparó
una flecha tensando la cuerda de su arco, a una señal del general
una lluvia de flechas salió disparadas hacía los dos lados, el
joven la disparó unos segundos después y siguiendo su trayectoria,
los jóvenes pudieron comprobar como se clavaba en uno de los
enemigos en el pecho.
Con
un grito de Verorg los dos lados comenzaron a correr desenvainando
sus armas. Comenzaba la batalla. El encontronazo fue terrible, el
ruido de los metales fue ensordecedor, Marcos aun estaba
desconcertado cuando tuvo que parar la primera estocada que le
lanzaron ¿Que pintaba el en todo aquel asunto si no era Ignis? Ya
habría tiempo para pensarlo, ahora tocaba luchar.
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