-
¿Y como lo haremos?-. Preguntó Marcos.
-
Que preguntones sois-. Les reprochó el hada.- Le secuestramos y le
obligamos a hablar-. Eso si lo habían entendido, quería torturar a
un sombra para sonsacarle quien era el infiltrado.
-
¿Y crees que funcionará?-. Preguntó Toni
-
Tiene que funcionar-. Se encogió de hombros.
-
¿Vamos a una misión sin saber si dará resultado?-. Preguntó
Marcos incrédulo.
-
Si, esa es la idea-. Asintió Niva mirando a los presentes.-
Saldremos mañana.
-
A mi me gustaría ir-. Dijo Ruth que había estado en silencio hasta
ese momento.
-
Lo siento-. Dijo simplemente y se dirigió a los presentes.- Mañana
al salir el sol os espero en la plaza de teletransportación, no os
retraséis-. Advirtió señalando con el dedo a cada uno, Ruth
parecía decepcionada por no poder ir.
-
¿Y cual será nuestro destino esta vez?-. Preguntó Toni después de
un instante en silencio.
-
En una aldea de Rio de Janeiro hay una pequeña aldea apartada de la
ciudad donde se esconden sombras-. Informó, mientras que los demás
los dos se habían sentado al borde de la cama ella se paseaba por la
habitación.- Lo único que hay que hacer es coger a uno de ellos e
interrogarle, los demás pueden ser eliminados-. Marcos en el tiempo
que llevaba luchando junto a Niva se había dado cuenta de que a
primera vista podía parecer una hada indefensa y débil con su
rostro y cuerpo de hada, con esas alas casi transparentes, Marcos
siempre había pensado que las hadas eran seres pacificos, pero su
manera de pensar y de luchar era muy diferente, no pestañeaba cuando
había que matar a algún sombra, y ahora no le estaba resultar
demasiado difícil decir que tenían que torturar a uno de ellos para
sonsacarle información, y el joven dudaba que Niva pestañeara
cuando tuviera que hacerlo.
-
Tener mucho cuidado-. Dijo Ruth.- Os estaré esperando, mas os vale
volver enteros-. Bromeó sonriendo.
-
Y que pasará si el sombra al que interroguemos, no sabe nada-.
Marcos no quería usar la palabra ‘’torturar’’
-
Lo sabrá, todos los sombras están al tanto de todo-. Dijo, y antes
de que nadie le preguntará como sabía eso siguió hablando.- Es una
manera que tienen ellos de defenderse, si una batalla va mal, ellos
lo saben y acuden a ayudar, creemos que pueden comunicarse por
telepatía, asique el sombra al que interroguemos, sabrá lo que
andamos buscando-. Los demás entendieron y asintieron quedando la
habitación una vez mas en silencio.
-
Entonces sabrán que vamos a estar torturando a uno de los suyos-.
Dijo Toni tras un momento pensativo, Niva asintió.
-
Así es, por eso tenemos que hacerlo rápido, antes de que acudan en
su ayuda-. Explicó y los jóvenes volvieron a asentir como si
tuvieran un resorte en el cuello que les obligaba a asentir cuando
Niva decía algo.
-
Pues entonces ya va siendo hora de irse a descansar que mañana
tenemos un día movidito-. Dijo bostezando Toni mientras se levantaba
de los pies de la cama.-Tu supongo que hoy también te quedarás aquí
a pasar la noche-. Dijo mirando a Marcos que asintió.- Buenas noches
entonces-. Y acto seguido salió de la cabaña con Niva detrás que
se despidió inclinando la cabeza, ya había anochecido y fuera no se
veía nada.
-
Tengo miedo por vosotros-. Dijo Ruth una vez se hubieron quedado de
nuevo solos.- Temo por que os pueda pasar algo-. Marcos sonrió
ampliamente.
-
No nos pasará nada-. Dijo cogiéndole una mano y estrechándosela
suavemente.- Hemos mejorado bastante con las armas, y Toni maneja muy
bien sus poderes, no tienes nada que temer-. La tranquilizó o eso le
pareció al verla sonreír.
-
Prométeme que volverás-. Dijo cuando sus ojos se cruzaron,
intercambiando miradas.
-
Mañana en cuanto vuelva vendré a verte-. Le aseguró Marcos
devolviéndole la mirada con una amplia sonrisa.
-
Sabiendo que mañana tienes que estar descansado no te dejaré dormir
en esa silla dura e incómoda-. Le reprocho, acto seguido se echó a
un lado dejando un espacio libre para que se tumbara Marcos, la cama
era pequeña pero cabrían los dos, algo apretados pero cabrían.
-
No hace falta que duermas incomoda por mi culpa-. Dijo aun sentado a
los pies de la cama.
-
Hay sitio para los dos, para que podamos dormir lo suficientemente
agusto para poder descansar-.
Finalmente
accedió y tras quitarse las zapatillas se tumbó a su lado mirando
al techo, mientras que notaba como sonrojaba, al girar la cabeza y
mirar a Ruth, vio que también se ponía colorada.
-
Me alegro de que estés aquí conmigo-. Dijo sonriendo, ella estaba
de lado mirándole.
-
No tienes que agradecerme nada-. Dijo girando la cabeza para mirarle
a los ojos.- Voy a estar a tu lado siempre que lo necesites-. Acto
seguido Ruth se acercó a el y apoyó la cabeza en su pecho pasando
el brazo por su cintura. Marcos respiró hondo, aquel gesto le pilló
por sorpresa, pero reaccionó rápido y le rodeó con el brazo.
-
Buenas noches Marcos-. Dijo alzando la cabeza para besarle en la
mejilla, Marcos sonrió ampliamente y la atrajo mas a el, la joven se
acomodó.
-
Buenas noches-. Contestó besándole en la cabeza.
Y
así se quedaron toda la noche, Ruth no tardó en dormirse, a Marcos
le costó un poco mas pensando en lo que le esperaba al día
siguiente, pretendían torturar a una sombra, no sentía ningún
aprecio por esas criaturas pero no creía que se mereciera algo así,
pero era lo que tenían que hacer si querían salvar la ciudad de los
elementos. Sin saber por que su mente se fue al día de antes de que
se enterara quien era realmente. A la paliza que le dieron sus
compañeros de clase, algo así tenían que hacer al día siguiente
con esa sombra. El agredido se tendrían que convertir en agresor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario