lunes, 23 de diciembre de 2013

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- Tu entrenamiento ha concluido por hoy-. Marcos le miró sorprendido, aun quedaban un par de horas para el final del entrenamiento, de pronto vio como su amiga le guiñaba un ojo mientras sonreía, le estaba dejando irse para estar con Ruth, el joven hizo una inclinación con la cabeza y enfundando su arma se adentró en el bosque dejando a Niva y a Toni solos en el claro.

- Buenas tardes-. Saludó entrando en la cabaña, su amiga se encontraba tumbada en la cama, estaba apunto de anochecer y su cuidadora ya se había marchado hacía un rato.
- No te esperaba tan pronto-. Dijo en forma de saludo mientras se incorporaba, hizo una mueca de dolor al sentir la espalda en la pared, pero pronto la cambió a una amplia sonrisa.
- Yo tampoco, pero Niva me ha dejado salir un poco antes-. Dijo sentándose en la silla donde había pasado la noche anterior.
- Me alegro entonces-. Marcos notó como se sonrojaba levemente, este hizo una inclinación con la cabeza indicando que el también se alegraba de poder estar de nuevo allí con ella.- ¿Y hoy también piensas quedarte a dormir?-. Preguntó.
- Solo si es eso lo que quieres-. Contestó mirándose, sus ojos se encontraron, y sonrió. Le gustaba estar con ella.
- Por la noche tengo miedo-. Dijo encogiéndose de hombros. A Marcos le sonó a una mala escusa.
- Me quedaré a protegerte de las criaturas que te acechan por la noche-. Bromeó sacando una amplia sonrisa a su amiga.
- Estás sangrando-. Dijo fijándose en su herida del brazo que momentos antes le había hecho Niva.
- La entrenadora que ha intensificado los entrenamientos-. Dijo encogiendo los hombros restándole importancia, los dos sonrieron, Marcos no sabía por que sonreía, solo sabía que no podía parar cuando estaba junto a ella.
- Ya nada será lo mismo sin Meg-. Soltó de pronto la joven, Marcos no supo que contestar y solo asintió con la cabeza agachando la cabeza.
- Pero no creo que ella quisiera vernos tristes-. Dijo tras unos instantes en silencio.- Asique alegra esa cara, hazlo por ella-.inmediatamente una sonrisa se le dibujó en los labios.
- Tienes razón-. Admitió Ruth.- ¿Me ayudarías a levantarme otra vez?-. Preguntó mientras se ponía al borde de la cama, con cierta dificultad, Marcos se acercó a ella después de apartar la silla a un lado de la sala.

Le pasó el brazo por la cintura cuando la joven ya se había sujetado a su cuello, y con un tremendo esfuerzo por parte de ella se levantó, esta vez Marcos tuvo que emplear menos fuerza para sostenerla, parecía que el descanso y la comida le habían dado algo de fuerzas en las piernas.
Dio un par de pasos hacía la entrada, parecía muy concentrada, como si ya se le había olvidado como se hacía, algo le que hizo gracia a Marcos y no pudo reprimir la carcajada, una carcajada que le hizo recibir una colleja por parte de su amiga. Acto seguido volvió a concentrarse, en levantar un pie detrás del otro sin tropezar, algo que ahora le parecía una tarea muy complicada.

- En un par de días estas corriendo de aquí para allá, ya lo verás-. Le animó el joven mirando los pies desnudos de la hija del agua.
- Como siga así, no podré volver a andar por mi sola-. Bromeó la joven con una sonrisa en la boca.
Permanecieron un rato en silencio mientras caminaban uno al lado del otro agarrados para que Ruth no cayera.
- A que te referías antes con lo de que te pusiste celosa-. Soltó de repente Marcos mirando a su amiga, sus miradas se encontraron, vio como Ruth enrojecía por momentos.
- Pues a eso mismo-. Se miraron a los ojos, sin saber lo que decir, ahora era Marcos quien se sonrojaba. De pronto a Ruth le temblaron las piernas y cayó llevándose consigo a Marcos.
Rieron a carcajadas desde el suelo, sus ojos volvieron a encontrarse, y poco a poco fueron poniendo las caras serias, sin apartar las miradas.
- Hola tortolitos-. Saludó Toni en el momento en el que entraba a la cabaña junto a Niva.- ¿Que hacéis tirados en el suelo?-.
- Nos hemos caído cuando Ruth intentaba andar-. Se explicó mientras se levantaba, y acto seguido ayudaba a la joven que por mucho que lo intentara no podía hacerlo ella sola.
- Pronto cogerás fuerza para volver a andar-. Le animó Niva sonriendo. La joven le devolvió la sonrisa.
- Hemos acabado el entrenamiento y hemos pasado para ver que tal estabas-. Se explicó Toni, como si tuviera que dar explicaciones de su aparición allí.
Marcos acercó a su amiga a la cama para que se volviera a tumbar.
- ¿Que pasa?-. Preguntó el joven una vez hubo dejado a Ruth en la cama, la mirada de Niva la delató, estaba preocupada por algo.
- Me han comunicado que el ejército de los elementos no deja de recibir emboscadas, y está cayendo una y otra vez, en cada misión que va-. Se explicó mirando a los presentes, al parecer Toni ya lo sabía
- Pero dijimos que no íbamos a intervenir-. Dijo Marcos mirando al hada.
- Tenemos que descubrir cuanto antes quien es el infiltrado-.
- ¿De que estáis hablando?-. Preguntó Ruth sin comprender nada, al parecer cunado le contaron todo lo vivido se les olvidó comentarle las sospechas que tenían acerca de un infiltrado de la oscuridad en la ciudad de los elementos, asique en ese momento se lo explicaron brevemente.
- ¿Y como descubriremos eso?-. Preguntó la joven ya sentada sobre la cama con la espalda apoyada en la pared.
- Tendremos que interrogar a una sombra-. Contestó Niva, los demás la miraron extrañados.

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