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Tu entrenamiento ha concluido por hoy-. Marcos le miró sorprendido,
aun quedaban un par de horas para el final del entrenamiento, de
pronto vio como su amiga le guiñaba un ojo mientras sonreía, le
estaba dejando irse para estar con Ruth, el joven hizo una
inclinación con la cabeza y enfundando su arma se adentró en el
bosque dejando a Niva y a Toni solos en el claro.
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Buenas tardes-. Saludó entrando en la cabaña, su amiga se
encontraba tumbada en la cama, estaba apunto de anochecer y su
cuidadora ya se había marchado hacía un rato.
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No te esperaba tan pronto-. Dijo en forma de saludo mientras se
incorporaba, hizo una mueca de dolor al sentir la espalda en la
pared, pero pronto la cambió a una amplia sonrisa.
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Yo tampoco, pero Niva me ha dejado salir un poco antes-. Dijo
sentándose en la silla donde había pasado la noche anterior.
-
Me alegro entonces-. Marcos notó como se sonrojaba levemente, este
hizo una inclinación con la cabeza indicando que el también se
alegraba de poder estar de nuevo allí con ella.- ¿Y hoy también
piensas quedarte a dormir?-. Preguntó.
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Solo si es eso lo que quieres-. Contestó mirándose, sus ojos se
encontraron, y sonrió. Le gustaba estar con ella.
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Por la noche tengo miedo-. Dijo encogiéndose de hombros. A Marcos le
sonó a una mala escusa.
-
Me quedaré a protegerte de las criaturas que te acechan por la
noche-. Bromeó sacando una amplia sonrisa a su amiga.
-
Estás sangrando-. Dijo fijándose en su herida del brazo que
momentos antes le había hecho Niva.
-
La entrenadora que ha intensificado los entrenamientos-. Dijo
encogiendo los hombros restándole importancia, los dos sonrieron,
Marcos no sabía por que sonreía, solo sabía que no podía parar
cuando estaba junto a ella.
-
Ya nada será lo mismo sin Meg-. Soltó de pronto la joven, Marcos no
supo que contestar y solo asintió con la cabeza agachando la cabeza.
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Pero no creo que ella quisiera vernos tristes-. Dijo tras unos
instantes en silencio.- Asique alegra esa cara, hazlo por
ella-.inmediatamente una sonrisa se le dibujó en los labios.
-
Tienes razón-. Admitió Ruth.- ¿Me ayudarías a levantarme otra
vez?-. Preguntó mientras se ponía al borde de la cama, con cierta
dificultad, Marcos se acercó a ella después de apartar la silla a
un lado de la sala.
Le
pasó el brazo por la cintura cuando la joven ya se había sujetado a
su cuello, y con un tremendo esfuerzo por parte de ella se levantó,
esta vez Marcos tuvo que emplear menos fuerza para sostenerla,
parecía que el descanso y la comida le habían dado algo de fuerzas
en las piernas.
Dio
un par de pasos hacía la entrada, parecía muy concentrada, como si
ya se le había olvidado como se hacía, algo le que hizo gracia a
Marcos y no pudo reprimir la carcajada, una carcajada que le hizo
recibir una colleja por parte de su amiga. Acto seguido volvió a
concentrarse, en levantar un pie detrás del otro sin tropezar, algo
que ahora le parecía una tarea muy complicada.
-
En un par de días estas corriendo de aquí para allá, ya lo verás-.
Le animó el joven mirando los pies desnudos de la hija del agua.
-
Como siga así, no podré volver a andar por mi sola-. Bromeó la
joven con una sonrisa en la boca.
Permanecieron
un rato en silencio mientras caminaban uno al lado del otro agarrados
para que Ruth no cayera.
-
A que te referías antes con lo de que te pusiste celosa-. Soltó de
repente Marcos mirando a su amiga, sus miradas se encontraron, vio
como Ruth enrojecía por momentos.
-
Pues a eso mismo-. Se miraron a los ojos, sin saber lo que decir,
ahora era Marcos quien se sonrojaba. De pronto a Ruth le temblaron
las piernas y cayó llevándose consigo a Marcos.
Rieron
a carcajadas desde el suelo, sus ojos volvieron a encontrarse, y poco
a poco fueron poniendo las caras serias, sin apartar las miradas.
-
Hola tortolitos-. Saludó Toni en el momento en el que entraba a la
cabaña junto a Niva.- ¿Que hacéis tirados en el suelo?-.
-
Nos hemos caído cuando Ruth intentaba andar-. Se explicó mientras
se levantaba, y acto seguido ayudaba a la joven que por mucho que lo
intentara no podía hacerlo ella sola.
-
Pronto cogerás fuerza para volver a andar-. Le animó Niva
sonriendo. La joven le devolvió la sonrisa.
-
Hemos acabado el entrenamiento y hemos pasado para ver que tal
estabas-. Se explicó Toni, como si tuviera que dar explicaciones de
su aparición allí.
Marcos
acercó a su amiga a la cama para que se volviera a tumbar.
-
¿Que pasa?-. Preguntó el joven una vez hubo dejado a Ruth en la
cama, la mirada de Niva la delató, estaba preocupada por algo.
-
Me han comunicado que el ejército de los elementos no deja de
recibir emboscadas, y está cayendo una y otra vez, en cada misión
que va-. Se explicó mirando a los presentes, al parecer Toni ya lo
sabía
-
Pero dijimos que no íbamos a intervenir-. Dijo Marcos mirando al
hada.
-
Tenemos que descubrir cuanto antes quien es el infiltrado-.
-
¿De que estáis hablando?-. Preguntó Ruth sin comprender nada, al
parecer cunado le contaron todo lo vivido se les olvidó comentarle
las sospechas que tenían acerca de un infiltrado de la oscuridad en
la ciudad de los elementos, asique en ese momento se lo explicaron
brevemente.
-
¿Y como descubriremos eso?-. Preguntó la joven ya sentada sobre la
cama con la espalda apoyada en la pared.
-
Tendremos que interrogar a una sombra-. Contestó Niva, los demás la
miraron extrañados.
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