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Entonces
ocurrió, un halo de luz le salio de las manos, el joven palideció
al momento pero se quedo quieto sin saber que hacer, fue sintiendo
poco a poco una sensación muy extraña, un torrente de aire frio
cruzaba todo su cuerpo, e iba sintiendo como el dolor que sentía se
iba reduciendo hasta ser completamente inexistente.
-
¿Que acabas de hacer?-. Dijo una vez retiró las manos de su pecho,
no paraba de tocarse, buscándose puntos de dolor, inútilmente, el
dolor que había sentido momentos antes en la espalda ya no estaba,
todos los demás sonreían ampliamente.
-
No hay tiempo-. Dijo incorporándose.- Ya te lo explicare en otro
momento.- Le tendió la mano para ayudarle a levantarse. Este se la
cogió agradecido.
Salieron
del bosque todos juntos, Marcos iba algo rezagado aun sin creerse lo
que acababa de pasar, Niva no dejaba de impresionarle ¿Quien era
aquella chica? no dejaba de observarla como buscando algo extraño en
ella, se dio cuenta que eso era absurdo, pero ¿como había
conseguido curarle tan solo con tocarle? Sumido en sus pensamientos
no se dio cuenta que entraban en la ciudad, tampoco se dio cuenta
como la gente se agolpaba en la plaza donde el día anterior se había
aparecido con su familia. Cuando despertó de su trance, ya estaban
entrando en la muchedumbre, la gente se abría para dejarles un
pasillo, todos les miraban con esperanza en sus ojos.
Niva
les acompañaba encabezando al grupo, todos los demás miraban a
todos los lados, la gente quería cogerles la mano para darles fuerza
y su apoyo, a Marcos le recordó a los conciertos del típico grupo
de moda que salia por la tele, y rió por dentro.
Había
gente de todas las edades, se podían ver niños, con sus padres,
ancianos, y todos tenían la misma cara, habían crecido con la
historia de los hijos de los elementos, y ahora los tenían delante,
les habían dicho desde muy pequeños que cuando ellos llegaran,
podrían volver a sus casas, mientras tanto tenían que resignarse y
quedarse en aquella ciudad escondida.
Todos
los presentes, habían eran o habían sido guardianes, buscados por
la oscuridad, también estaban los familiares que habían arrastrado
con ellos, pero eso se iba a acabar ya, los hijos de los elementos
habían llegado para salvarlos a todos.
Todos
los que se agolpaban por verlos lo creían fervientemente, pero
Marcos no lo tenia tan claro.
¿Cuatro
crios liberando el mundo? era de locos, pero todos los demás estaban
muy convencidos, y se dejo inundar por esa sensación, y con una
amplia sonrisa disfrutó de aquel momento saludando a toda la gente
que pudo.
Mientras
saludaba a la gente, los vio, allí estaban sus padres sonriendo ,
mirándole con cariño, fue directo hacia ellos y los abrazo con
fuerza.
-
Todo esto es gracias a vosotros-. Les dijo al oído. Estos rieron.
-
Estamos muy orgullosos de ti Marcos-. No pudieron hablar mas, ya que
Niva fue a buscarle, por señas les dijo que les vería luego, a lo
que ellos asintieron.
Le
extrañó no haber visto a su hermano, y supuso que estaría entre
toda la gente.
A
medida que avanzaban la gente cambió de atuendo, y dejo de llevar
las ropas habituales a llevar la armadura como la chica que había
ido a buscarles al bosque. Estos se mostraban mas quietos, y
reprimían las ganas de estrecharles la mano a los hijos.
Marcos
una vez hubo acabado la muchedumbre para dejar paso al ejercito, se
fijó en sus compañeros, al igual que el estaban disfrutando del
momento, incluso Ruth parecía mas contenta, pero seguía teniendo
esos ojos tristes que tanto le preocupaban a Marcos, Niva seguía al
frente del grupo, tenia la sonrisa habitual en ella dibujada en la
cara, pero parecía ser la menos impresionada de todos.
Al
fin llegaron al principio de unas escaleras, donde al final se veían
a dos figuras, una se trataba del viejo sabio que había conocido el
día anterior, y el otro no llego a reconocerlo
Niva
les dejó allí
y se apartó para que subieran ellos solos, y eso hicieron, uno a uno
fueron subiendo los escalones, con cada uno que fueron subiendo los
nervios iban aumentando. Pero al fin llegaron y se plantaron delante
de las dos personas que les esperaban.
Como
algo planeado la plaza entera quedó completamente en silencio, el
hombre desconocido avanzo hacia ellos, tenia el pelo largo y canoso,
su figura era fuerte y tenia una expresión seria.
-
Mi nombre es Adler, y soy el líder del ejercito de los elementos-.
Se presentó con una inclinación de cabeza. Los demás respondieron
a su inclinación
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