domingo, 3 de noviembre de 2013

Página 12

Aquí os dejo una nueva página de mi novela que espero que os guste


                                                   Página 12


Entonces ocurrió, un halo de luz le salio de las manos, el joven palideció al momento pero se quedo quieto sin saber que hacer, fue sintiendo poco a poco una sensación muy extraña, un torrente de aire frio cruzaba todo su cuerpo, e iba sintiendo como el dolor que sentía se iba reduciendo hasta ser completamente inexistente.
- ¿Que acabas de hacer?-. Dijo una vez retiró las manos de su pecho, no paraba de tocarse, buscándose puntos de dolor, inútilmente, el dolor que había sentido momentos antes en la espalda ya no estaba, todos los demás sonreían ampliamente.
- No hay tiempo-. Dijo incorporándose.- Ya te lo explicare en otro momento.- Le tendió la mano para ayudarle a levantarse. Este se la cogió agradecido.
Salieron del bosque todos juntos, Marcos iba algo rezagado aun sin creerse lo que acababa de pasar, Niva no dejaba de impresionarle ¿Quien era aquella chica? no dejaba de observarla como buscando algo extraño en ella, se dio cuenta que eso era absurdo, pero ¿como había conseguido curarle tan solo con tocarle? Sumido en sus pensamientos no se dio cuenta que entraban en la ciudad, tampoco se dio cuenta como la gente se agolpaba en la plaza donde el día anterior se había aparecido con su familia. Cuando despertó de su trance, ya estaban entrando en la muchedumbre, la gente se abría para dejarles un pasillo, todos les miraban con esperanza en sus ojos.

Niva les acompañaba encabezando al grupo, todos los demás miraban a todos los lados, la gente quería cogerles la mano para darles fuerza y su apoyo, a Marcos le recordó a los conciertos del típico grupo de moda que salia por la tele, y rió por dentro.

Había gente de todas las edades, se podían ver niños, con sus padres, ancianos, y todos tenían la misma cara, habían crecido con la historia de los hijos de los elementos, y ahora los tenían delante, les habían dicho desde muy pequeños que cuando ellos llegaran, podrían volver a sus casas, mientras tanto tenían que resignarse y quedarse en aquella ciudad escondida.
Todos los presentes, habían eran o habían sido guardianes, buscados por la oscuridad, también estaban los familiares que habían arrastrado con ellos, pero eso se iba a acabar ya, los hijos de los elementos habían llegado para salvarlos a todos.

Todos los que se agolpaban por verlos lo creían fervientemente, pero Marcos no lo tenia tan claro.
¿Cuatro crios liberando el mundo? era de locos, pero todos los demás estaban muy convencidos, y se dejo inundar por esa sensación, y con una amplia sonrisa disfrutó de aquel momento saludando a toda la gente que pudo.
Mientras saludaba a la gente, los vio, allí estaban sus padres sonriendo , mirándole con cariño, fue directo hacia ellos y los abrazo con fuerza.
- Todo esto es gracias a vosotros-. Les dijo al oído. Estos rieron.
- Estamos muy orgullosos de ti Marcos-. No pudieron hablar mas, ya que Niva fue a buscarle, por señas les dijo que les vería luego, a lo que ellos asintieron.
Le extrañó no haber visto a su hermano, y supuso que estaría entre toda la gente.

A medida que avanzaban la gente cambió de atuendo, y dejo de llevar las ropas habituales a llevar la armadura como la chica que había ido a buscarles al bosque. Estos se mostraban mas quietos, y reprimían las ganas de estrecharles la mano a los hijos.

Marcos una vez hubo acabado la muchedumbre para dejar paso al ejercito, se fijó en sus compañeros, al igual que el estaban disfrutando del momento, incluso Ruth parecía mas contenta, pero seguía teniendo esos ojos tristes que tanto le preocupaban a Marcos, Niva seguía al frente del grupo, tenia la sonrisa habitual en ella dibujada en la cara, pero parecía ser la menos impresionada de todos.

Al fin llegaron al principio de unas escaleras, donde al final se veían a dos figuras, una se trataba del viejo sabio que había conocido el día anterior, y el otro no llego a reconocerlo
Niva les dejó allí y se apartó para que subieran ellos solos, y eso hicieron, uno a uno fueron subiendo los escalones, con cada uno que fueron subiendo los nervios iban aumentando. Pero al fin llegaron y se plantaron delante de las dos personas que les esperaban.
Como algo planeado la plaza entera quedó completamente en silencio, el hombre desconocido avanzo hacia ellos, tenia el pelo largo y canoso, su figura era fuerte y tenia una expresión seria.
- Mi nombre es Adler, y soy el líder del ejercito de los elementos-. Se presentó con una inclinación de cabeza. Los demás respondieron a su inclinación

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