viernes, 8 de noviembre de 2013

Página 16

- ¿Es cierto que sois inmortales?-. Había escuchado y leído muchas cosas acerca de eso, y ahora que tenia la oportunidad quería preguntarlo.
- Somos mas longevos que los humanos eso es cierto-. Contestó el Hada.- Pero no inmortales-.
Estuvo preguntándole cosas durante varios minutos, siempre le había gustado las historias sobre seres mitológicos y leyendas, y ahora tenia delante de el uno de esos seres y quería resolver todas sus dudas.

Se sentía muy agusto a su lado, en tan poco tiempo había surgido una amistad entre ellos muy fuerte y disfrutaban de eso los dos.

- Antes, el viejo sabio se ha referido a nosotros como los hijos de la luz-. En ese momento le vino a la cabeza, con todo lo que había pasado se le había olvidado por completo.- ¿ A que se refería con eso?-
- Se dice que los cuatro elementos juntos-. Comenzó a decir, no apartaba la mirada del cielo, y en ese mismo momento una estrella fugaz cruzó ante ellos, Marcos observó como desaparecía al instante, no creía que concedieran deseos, así que simplemente la dejó pasar escuchando atentamente a Niva.- cuando se juntan, crean un elemento nuevo, la luz-. Marcos había girado la cabeza para mirarle.- Es por eso que los cuatro tenéis que permanecer juntos, para derrotar de una vez por todas a la oscuridad
- Si uno de nosotros cae, la oscuridad habrá ganado-. Dijo asegurándose de que había lo había entendido, a lo que obtuvo el asentimiento del hada
- Se hace tarde, es mejor que descanses, hoy a sido un día muy ajetreado para todos-. Dijo incorporándose, el joven la siguió levantándose y ofreciéndole la mano para ayudarle a levantarse
- Buenas noches Niva-. Por toda respuesta, la joven se le abalanzó y le abrazó fuertemente.

Una vez separados Marcos se fue a la guarida de los elementos, dejando en el bosque a Niva. Fue entonces cuando se dio cuenta de lo cansado que se encontraba, y a pesar que la distancia que tenía que recorrer era relativamente poca, el viaje se le hizo muy largo. Estaba deseando echarse en su cama a dormir hasta bien entrada la mañana. Por el camino no dejaba de pensar en Niva y en el momento en el que se había transformado en lo que realmente era.

Dentro de la guarida estaba todo en silencio, supuso que sus compañeros llevarían dormidos horas, mientras que el subía las escaleras de puntillas para hacer el menor ruido posible para no despertar a nadie, pero cuando ya iba por la mitad de las escaleras, se dio cuenta de que la luz de la biblioteca se encontraba encendida una noche mas. Curioso volvió a bajarlas y se encaminó hacia la puerta que se encontraba cerrada, y un hilo de luz se escapaba por la rendija, toco un par de veces con los nudillos sin obtener respuesta alguna, asique agarró firmemente el pomo y abrió la puerta.

En un sofá que se encontraba en una esquina apartada de la puerta se encontraba Ruth, leyendo un libro mientras escuchaba música.
Se sobresaltó al ver a Marcos, dado que tenia los auriculares puestos no le había escuchado entrar, y no se percató de su presencia hasta que estuvo a unos metros de ella.
- Buenas noches-. Dijo quitándose los auriculares y cerrando el libro.- Parece ser que una noche mas no podemos dormir-. Marcos se sorprendió de que aquella chica hubiese hablado, ya que lo único que había salido de su boca habían sido monosílabos.
- Acabo de llegar-. Aprovecharía ese momento en hablar con ella por si no se volvía a presentar la ocasión.- He estado en el bosque con Niva, ¿Sabias que era...?
- Un hada, si, todos lo sabíamos ya-. Le cortó la pregunta.- Nos lo dijo el primer dia, no se por que contigo ha tardado tanto-. Se encogió de hombros, por fin Ruth se relacionaba, y eso le gustaba.
-. Se le habrá pasado-. Se encogió de hombros sin darle importancia al asunto. Y se quedó en silencio
- Quería hablar contigo-. Dijo tras unos segundos en silencio.- Ya se lo he contado a los demás, y me quedas tu-.
- Una vez mas, soy el último en enterarme-. Bromeó riendo, a lo que Ruth respondió con mas de lo mismo.
- Antes de nada, quería pedirte perdón por mi comportamiento-. Marcos hizo un movimiento con la cabeza restándole importancia.- Sabes que he estado rara este tiempo-.
- No se si has estado rara por que anteriormente no te conocía-. Le cortó encogiendo los hombros.

- Ya me entiendes-. Continuó hablando.- La noche anterior, te dije que no era como vosotros-. Marcos asintió recordando ese momento, en el que se marchaba de ese mismo lugar y ella quedaba sentada en un sofá. Fue entonces cuando Ruth pasó a relatarle su pasado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario