viernes, 1 de noviembre de 2013

Página 9

Aquí vengo como cada día con una nueva página de ''Los 4 Elementos'' en esta ocasión es la página 9 que espero que os guste


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- No te asustes-. Dijo el chico acercándose.- Supongo que somos tus compañeros. Somos los hijos de los elementos.
Marcos se quedó mirándolos, al igual que el, parecían chicos corrientes.
- Mi nombre es, Toni-. Se presentó el chico.- Meg-. Señaló a una de las chicas, tenia e pelo largo y castaño, sus ojos azules se cruzaron con los de Marcos, su tez era morena esta hizo una inclinación de cabeza a modo de saludo.- Y esa tan callada de allí es Ruth-. Marcos se fijó en ella y vio a una joven con media melena y rubia, no podía verle la cara ya que la tenia agachada mirando al suelo, parecía vergonzosa.
- Y esa de ahí es Niva-. La chica presentada como Meg señaló con la cabeza adonde estaba Marcos, extrañado se giró, a apenas unos centímetros de su cara se encontró unos grandes ojos verdes decorando una cara redonda y sonriente, Marcos cayó al suelo asustado, sintió una terrible punzada en todo el cuerpo, y lo expresó con una mueca de dolor. Ya alejado de aquellos ojos, pudo ver con mas caridad a la dueña, estaba colgada boca abajo de una rama, su pelo era de color negro como el carbón, no parecía mas alta que Marcos, este calculó que tendría unos catorce años y no paraba de mirarle, con una sonrisa infantil.
- ¿Y tu como te llamas?-. Dijo Niva bajando del árbol de un salto,acercándose a el examinándolo de arriba abajo.
- Soy Marcos-. Dijo extrañado de ver aquella niña tan cerca de el, quedándose con cada detalle.- ¿Es siempre así?-. Preguntó a los demás poniéndose nervioso .Los tres rieron, la chica llamada Ruth había levantado la cabeza para ver aquella escena cómica.
- Solo te esta conociendo, no te preocupes-. Dijo Toni, riendo.
- Encantada Marcos-. Dijo Niva cogíendole la mano para estrechársela, el joven notó que era una persona nerviosa e hiperactiva.
Una vez se hubo calmado comenzaron a charlar, pero aun seguía demasiado cerca para el gusto de Marcos, pero decidió no decir nada al respecto por miedo a ofenderla.
Le contaron que Toni era el hijo del aire, Meg la de la tierra y Ruth, era la hija del agua, Marcos se dio cuenta de que era una chica muy retraída, y callada, casi no hablaba, y si lo hacia era para contestar a algo con respuestas cortas, no levantaba casi la cabeza del suelo.
También supo que Niva, la habían nombrado guardiana de los hijos.

- ¿Acaso no escucháis esas voces?-. Preguntó Marcos empezándose a irritar, no dejaba de escucharlas y el que los demás no pareciese que las escucharan le ponía nervioso.
- Te refieres a las voces de los habitantes del bosque-. Preguntó Niva, sonriendo.
A si que se trataba de eso, sabia que no se estaba volviendo loco, que aquellas siluetas que había visto caminando por el bosque y aquellas voces no podían ser cosas suyas.
- ¿Los habitantes del bosque?-. El joven interesado se inclinó hacia delante, ahora sabia que no estaba loco, pero aun así le extrañaba que hubiese gente viviendo en aquel oscuro bosque.
- Si, todos aquellos que tuvieron que huir de sus hogares-. Esa frase, le sonó extrañamente triste, para ser Niva la que había hablado.- Elfos, gnomos, ninfas...Pero es difícil poder verlos-.
No podía creer lo que estaba escuchando, así que aparte de los elfos, también existían, los Gnomos y las ninfas...Cuantas especies mas que el había creído inexistentes, estarían poblando el mundo.
- Y cuéntanos Marcos-. Dijo Toni para cambiar de tema al notar el rostro serio de Niva, algo raro en ella.- ¿Como supiste quien eras?-.
Marcos pasó a relatarles con todo detalle todo lo que le había pasado en esos dos días, desde la paliza, hasta la huida de su casa. Los demás escuchaban con atención.
Cuando hubo terminado les miró uno a uno, y sonrió, por primera vez se sentía acogido por alguien que no fuese su familia, y eso le reconfortaba.

Estuvieron hablando durante varias horas mas, sobre diversos temas, charlaron sobre el pasado de cada uno, Ruth observaba a los demás con atención, aunque seguía sin pronunciar palabra alguna, no podía ser simplemente vergüenza, tenia que ser algo mas, Marcos no paraba de preguntarse el que.
El sol ya había caído hacia rato cuando decidieron marcharse de allí, ya era hora de irse a acostar, otras veces, le contaron a Marcos que quedaban hasta mas tarde, pero le darían algo de tregua para que pudiese descansar.
- ¿Y donde dormiremos?-. Preguntó una vez habían salido del bosque, al notar que no se dirigían a la ciudad, si no que caminaban para el lado contrario. El mismo encontró la respuesta al mirar a lo lejos donde podía ver lo que parecía una casa. Pero poco a poco se iban acercando, iba haciéndose mas y mas grande, hasta convertirse en una pequeña mansión.
- Bienvenido a la guarida de los elementos-. Dijo Meg extendiendo los brazos mostrándole la gran estructura que se erguía delante de ellos. Marcos se había quedado sin habla, simplemente miraba hacia el enorme portón que encerraba todo lo que había dentro.

Sin que nadie hiciese nada esa enorme puerta se abrió, y los hijos entraron, Niva se había quedado en el bosque, Marcos pensó que querría estar sola y pronto se reencontraría con ellos.

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