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No te asustes-. Dijo el chico acercándose.- Supongo que somos tus
compañeros. Somos los hijos de los elementos.
Marcos
se quedó mirándolos, al igual que el, parecían chicos corrientes.
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Mi nombre es, Toni-. Se presentó el chico.- Meg-. Señaló a una de
las chicas, tenia e pelo largo y castaño, sus ojos azules se
cruzaron con los de Marcos, su tez era morena esta hizo una
inclinación de cabeza a modo de saludo.- Y esa tan callada de allí
es Ruth-. Marcos se fijó en ella y vio a una joven con media melena
y rubia, no podía verle la cara ya que la tenia agachada mirando al
suelo, parecía vergonzosa.
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Y esa de ahí es Niva-. La chica presentada como Meg señaló con la
cabeza adonde estaba Marcos, extrañado se giró, a apenas unos
centímetros de su cara se encontró unos grandes ojos verdes
decorando una cara redonda y sonriente, Marcos cayó al suelo
asustado, sintió una terrible punzada en todo el cuerpo, y lo
expresó con una mueca de dolor. Ya alejado de aquellos ojos, pudo
ver con mas caridad a la dueña, estaba colgada boca abajo de una
rama, su pelo era de color negro como el carbón, no parecía mas
alta que Marcos, este calculó que tendría unos catorce años y no
paraba de mirarle, con una sonrisa infantil.
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¿Y tu como te llamas?-. Dijo Niva bajando del árbol de un
salto,acercándose a el examinándolo de arriba abajo.
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Soy Marcos-. Dijo extrañado de ver aquella niña tan cerca de el,
quedándose con cada detalle.- ¿Es siempre así?-. Preguntó a los
demás poniéndose nervioso .Los tres rieron, la chica llamada Ruth
había levantado la cabeza para ver aquella escena cómica.
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Solo te esta conociendo, no te preocupes-. Dijo Toni, riendo.
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Encantada Marcos-. Dijo Niva cogíendole la mano para estrechársela,
el joven notó que era una persona nerviosa e hiperactiva.
Una
vez se hubo calmado comenzaron a charlar, pero aun seguía demasiado
cerca para el gusto de Marcos, pero decidió no decir nada al
respecto por miedo a ofenderla.
Le
contaron que Toni era el hijo del aire, Meg la de la tierra y Ruth,
era la hija del agua, Marcos se dio cuenta de que era una chica muy
retraída, y callada, casi no hablaba, y si lo hacia era para
contestar a algo con respuestas cortas, no levantaba casi la cabeza
del suelo.
También
supo que Niva, la habían nombrado guardiana de los hijos.
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¿Acaso no escucháis esas voces?-. Preguntó Marcos empezándose a
irritar, no dejaba de escucharlas y el que los demás no pareciese
que las escucharan le ponía nervioso.
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Te refieres a las voces de los habitantes del bosque-. Preguntó
Niva, sonriendo.
A
si que se trataba de eso, sabia que no se estaba volviendo loco, que
aquellas siluetas que había visto caminando por el bosque y aquellas
voces no podían ser cosas suyas.
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¿Los habitantes del bosque?-. El joven interesado se inclinó hacia
delante, ahora sabia que no estaba loco, pero aun así le extrañaba
que hubiese gente viviendo en aquel oscuro bosque.
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Si, todos aquellos que tuvieron que huir de sus hogares-. Esa frase,
le sonó extrañamente triste, para ser Niva la que había hablado.-
Elfos, gnomos, ninfas...Pero es difícil poder verlos-.
No
podía creer lo que estaba escuchando, así que aparte de los elfos,
también existían, los Gnomos y las ninfas...Cuantas especies mas
que el había creído inexistentes, estarían poblando el mundo.
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Y cuéntanos Marcos-. Dijo Toni para cambiar de tema al notar el
rostro serio de Niva, algo raro en ella.- ¿Como supiste quien
eras?-.
Marcos
pasó a relatarles con todo detalle todo lo que le había pasado en
esos dos días, desde la paliza, hasta la huida de su casa. Los demás
escuchaban con atención.
Cuando
hubo terminado les miró uno a uno, y sonrió, por primera vez se
sentía acogido por alguien que no fuese su familia, y eso le
reconfortaba.
Estuvieron
hablando durante varias horas mas, sobre diversos temas, charlaron
sobre el pasado de cada uno, Ruth observaba a los demás con
atención, aunque seguía sin pronunciar palabra alguna, no podía
ser simplemente vergüenza, tenia que ser algo mas, Marcos no paraba
de preguntarse el que.
El
sol ya había caído hacia rato cuando decidieron marcharse de allí,
ya era hora de irse a acostar, otras veces, le contaron a Marcos que
quedaban hasta mas tarde, pero le darían algo de tregua para que
pudiese descansar.
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¿Y donde dormiremos?-. Preguntó una vez habían salido del bosque,
al notar que no se dirigían a la ciudad, si no que caminaban para el
lado contrario. El mismo encontró la respuesta al mirar a lo lejos
donde podía ver lo que parecía una casa. Pero poco a poco se iban
acercando, iba haciéndose mas y mas grande, hasta convertirse en una
pequeña mansión.
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Bienvenido a la guarida de los elementos-. Dijo Meg extendiendo los
brazos mostrándole la gran estructura que se erguía delante de
ellos. Marcos se había quedado sin habla, simplemente miraba hacia
el enorme portón que encerraba todo lo que había dentro.
Sin
que nadie hiciese nada esa enorme puerta se abrió, y los hijos
entraron, Niva se había quedado en el bosque, Marcos pensó que
querría estar sola y pronto se reencontraría con ellos.
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