-
Eso no es escusa-. Nunca la habían visto tan seria.- Si no estáis
alerta, en todo momento, os mataran sin que os deis cuenta si
quiera-. Marcos tragó saliva, tenía razón, tenían mucho
entrenamiento por delante, iba a ser duro, pero eso a el no le
importaba.
Los
tres se dirigieron al claro donde ahora unos maniquís de lucha, y
unas cuantas dianas les estaban esperando. Los jóvenes se quedaron
mirando todo aquello, estaban ansiosos por empezar no veían el
momento de hacerlo. Decidieron esperar a las demás, ya que primero
tenía que contar algunas cosas antes de empezar
-
Ayer me sorprendió tu reacción por lo que me contaste-. Le dijo,
Marcos, a Niva que estaban sentados con la espalda apoyadas en el
tronco de un árbol, mientras tanto Toni estaba empezando a practicar
con el arco, le estaba costando poder tensar la cuerda manteniendo la
flecha centrada.- Y no se por que tuviste esa reacción-.
-
Eso forma parte del pasado-. Dijo sin mirarle, estaba con los ojos
puestos en Toni.- Hace años, quería descubrir el mundo mas allá
del bosque en el que vivía.
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Al principió, no era capaz de ocultar mi naturaleza. Pero un
hechicero muy poderoso consiguió que adquiriese esta habilidad única
en mi especie-. Lo recordaba con orgullo y añoranza, Marcos le
escuchaba con total atención, y Toni ya había sido capaz de ajustar
la flecha y ahora practicaba tirando a la diana, pero pasaba
demasiado lejos de ella, pero el no se rendía y seguía
intentándolo.- Emprendí un largo viaje hasta la ciudad mas cercana.
Estaba
embobada con todo lo que estaba descubriendo de aquel lugar. Pasé
varios días durmiendo donde encontraba, no me importaba.
Pero
lo que no sabía era que los niños (que era el aspecto que daba) no
pueden dormir solos en la calle, y me llevaron a un sitio muy raro
donde vivían otros niños.
-
Un orfanato-. Aclaró Marcos interrumpiéndola. Después continuó su
historia
-
Pasé varios años allí encerrada, no sabía por que. Yo no había
hecho nada malo-. Recordarlo, le hacia sonreír.
<<
Al cabo de un tiempo una familia adinerada me adoptó. Me trataban
como uno mas, les acabé cogiendo cariño. Un gran error-. Su rostro
se puso serio de repente.- Decidí mostrarme tal y como era-. Se
quedó en silencio, Marcos la veía triste, pero no lloraba, el paso
de los años habían cicatrizado las heridas.- Ya no me vieron como
una mas, si no como un monstruo.>>
<<
Me echaron de su casa como si fuera un perro, y tuve que volver con
los míos, sin volver a confiar en los humanos-. Acabó su relato con
un largo suspiro.
-
Es por eso por lo que te alegraste tanto al ver mi reacción-.
Entendió al imaginarse lo que debió haber pasado.- ¿Con los demás
también tuviste esa reacción?-. Esta negó con la cabeza
-
Les tengo cariño-. Comenzó a decir.- Pero me importaba mucho mas tu
reacción, ya que entre tu y yo hay un lazo muy fuerte-. A si que no
era cosa suya, lo que sintió la noche anterior era cierto, creía
que se lo habría imaginado, pero ahora se daba cuenta de que no.-
Asique ya no tengo por que esconderme mas-. Dijo cerrando los ojos, y
como la noche anterior una luz se iluminó dentro de ella y se
transformó en hada. Ahora Marcos la podía ver mejor, era un ser
extraordinario, sus ojos eran de un tono mas oscuros que su piel que
era verde, cientos de trenzas le formaban el pelo, y sus alas tenían
brillo propio, una especie de escamas se formaba en su cuerpo
simulando un vestido.
-
Así mucho mejor-. Dijo mirándola asombrado por su belleza, Toni
había parado de practicar para mirarle también.
-
Toca entrenar-. Dijo con su sonrisa ya característica mientras se
incorporaba, el joven del arco iba a protestar de que ni Ruth ni Meg
habían llegado cuando las vio llegar por el sendero con sus
respectivas armas.
Niva
comenzó enseñándoles con lo que iban a entrenar, había un maniquí
para cada uno, unos cuantos palos clavados en fila, y algunas cosas
mas.
-
Bien antes de comenzar quería comentaros, que esto no es ningún
juego-. Se había puesto seria de repente.- Quiero que os lo toméis
en serio ya que en una batalla de verdad, estaréis muertos en
cuestión de minutos-. Los cuatro a la vez tragaron saliva, a ninguno
se le había pasado por la cabeza bromear con esos asuntos, así que
no entendían el por que de aquella charla.- Dicho esto, quiero que
dejéis las armas a un lado y formar un círculo.
Así
lo hicieron sin entender el por que les hacía dejar las armas, no
sabían de que se trataba aquello. Una vez estuvo el círculo formado
Niva desde el centro siguió hablando.
-
Pensareis que para ganar una batalla, lo mas importante es tener unas
buenas armas-. Todos estuvieron de acuerdo y asintieron, mirándose
entre ellos.- Pues estáis muy equivocados-. Les contradijo.- Sin un
buen oído, y por supuesto unos buenos reflejos, da igual que tengáis
las mejores armas del mundo, estaréis muertos-. Agacharon la cabeza
dándole la razón.- Ahora quiero que cerréis los ojos, eso es lo
que entrenaremos por ahora-.
-
¿No es mejor empezar aprendiendo algunos movimientos de lucha?-.
Preguntó Toni, Niva se giró para mirarle, le dedicó una sonrisa,
con un ágil movimiento, en un abrir y cerrar de ojos el joven se
encontraba tirado en el suelo y Niva con un pie apoyado en su pecho.
-
E dicho, que cerréis los ojos-. Dijo amablemente con su sonrisa
dibujada en los labios mientras ayudaba a levantar a un molesto Toni
que se sacudía el polvo.
Ninguno
la volvió a contradecir, aquella escena les había dejado a todos
mudos, ¿Como había podido desplazarse tan rápido? Marcos tenía
siempre una respuesta para todas esas cosas inexplicables, ''Era un
hada''.
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