miércoles, 20 de noviembre de 2013

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- Mañana lo conseguirás, ya lo verás-. Dijo Ruth que estaba sentada en un sofá al lado suyo, los demás le dieron la razón.

Pero eso no ocurrió, pasaron los días y Marcos seguía sin progresar, mientras que sus compañeros ya aprendían a usarlos, el mientras tanto seguía sentado en el suelo con los ojos cerrados. Los entrenamientos con Niva no iban mucho mejor, debido a la desilusión por no poder hacer manifestar sus poderes, no se encontraba concentrado en sus entrenamientos y sufría varias lesiones al día, sus compañeros estaban preocupados por el y trataban de animarle, pero era inútil, la moral del joven caía mas a cada día que pasaba y seguía sin conseguir nada.

-Llevo entrenando dos semanas y no he conseguido nada-. Dijo Marcos desesperado mientras salían de la guarida, se dirigían al bosque a seguir con sus entrenamientos con su poder.
- No te preocupes, tarde o temprano conseguirás manifestarlo-. Le animó Ruth, poniéndole la mano en el hombro.
- Si, no te preocupes, aun queda tiempo para que vallamos a nuestra primera batalla-. Dijo Toni que iba a su lado. A lo lejos vieron a Niva que se acercaba a ellos, parecía preocupada.
- ¿Que pasa Niva?-. Preguntó Meg en cuanto el hada se reunió con ellos.
- Adler quiere vernos-. Dijo, cuando estuvo mas cerca Marcos pudo comprobar que estaba realmente preocupada.
- ¿Y de que se trata?-. Preguntó Toni intrigado.
- Si es lo que creo que es..-. Hizo una pausa para mirarles uno por uno.- Me temo que malas noticias-. Todos se miraron unos a otros en silencio sin saber muy bien que decir, al cabo de unos segundo se pusieron en marcha hacia la fortaleza de los guardianes. Marcos se fijó mientras andaba que todos tenían la misma cara de preocupación sin saber por que, aun no sabían que les iba a decir el líder de los guardianes, pero esas palabras de Niva no habían sonado muy bien.

Tardaron en llegar varios minutos, en cuanto entraron al gran patio Marcos recordó la primera vez que había ido allí, Adler le contó que sus padres habían desaparecido, inmediatamente borró ese pensamiento de su cabeza y continuó junto a sus amigos el trayecto al despacho del líder.

Al igual que en la vez anterior, en el patio había gente entrenando, lo hacían con violencia pero a la vez con sutileza. Marcos podía reconocer algunos de los movimientos. Los cuatro se quedaron mirando a los guardianes, mientras que Niva esperaba pacientemente a que volvieran a la realidad.

Unos minutos después estaban entrando al vestíbulo, era un vestíbulo muy amplio y completamente blanco sin demasiados detalles, en el centro de este unas escaleras que subían al piso de arriba, Marcos sabía que tendrían que subirlas para llegar al despacho de Adler después de cruzar unos cuantos pasillos. Y así lo hicieron, Marcos perdió la cuenta de los pasillos recorridos y escalinatas subidas hasta que llegaron a la puerta que daba al despacho del líder.

Niva tocó un par de veces la puerta con los nudillos, y sin obtener respuesta la abrió, Marcos reconoció el despacho al entrar, reconoció la estantería repleta de libros, reconoció el escritorio, esta vez libre de papeles, y a Adler al otro lado sentado en su silla, también reconoció el enorme ventanal.
- ¿Nos habías llamado señor?-. Preguntó Niva poniéndose delante del escritorio, con los hijos de los elementos a su lado.
- No tengo buenas noticias para vosotros-. Dijo el líder entrelazando los dedos mirando uno a uno.- Me temo que la oscuridad a cobrado mas fuerza que nunca-.
- Pero eso es imposible-. Dijo Niva seriamente apoyándose en el escritorio.- Creía que los teníamos controlados-.
- Y así lo creía yo-. Asintió serio.- Pero nuestros espías en la tierra, nos han informado que la oscuridad ya se han adueñado con varios países-.
- ¿De cuantos estamos hablando?-. Los demás les miraban como conversaban sin atreverse a intervenir.
- Hasta ahora contamos cincuenta, pero están aumentando notoriamente-. Le miró a los ojos, el hada parecía preocupada por la noticia, al igual que ella todos los demás tenían la misma cara de preocupación.
- ¿Y los gobiernos por que no hacen nada?-. Preguntó Meg acercándose al escritorio, los dos se giraron para mirarla.
- Por la simple razón de que no lo saben-. Se explicó el líder, los hijos de los elementos le miraron extrañados ¿Como era posible eso?.- Cuando los guardianes se enfrentan a la oscuridad, habitantes en la tierra lo ven como catástrofes naturales-. Los cuatro asintieron, Ya se lo habían explicado anteriormente a Marcos.- No se como lo hace, pero los destrozos que produce la oscuridad, consiguen camuflarla de tal manera para que en el resto del mundo no se enteran.
- Pero eso no es posible, tarde o temprano alguien tiene que viajar a esos países-. Dijo Toni integrándose en la conversación.
- También han pensado en eso-. Contestó Niva girándose a los jóvenes.- Ellos se encargan de cancelar vuelos y barcos, se encargan de cortar carreteras y cortar vías, de tal manera que el país quede encerrado-. Los jóvenes escuchaban aquello con terror, ¿como podían hacer todo eso?

- ¿Para que nos querías entonces señor?-. Se adelantó Marcos con las manos a la espalda, intuía que Niva ya lo sabía.

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